Hace cuatro años
que vivimos juntos, en 10 días más nos vamos a Buenos Aires y luego al sur
argentino, estas serán nuestras vacaciones por ahora, estamos en los comienzos
de enero, fue un buen año nuevo en Valparaíso, como es lógico, yo decidí pasarlo
acá.
Es por esto que
esta semana, a la cual nos enfrentamos es tan importante, estoy en casa con
menos trabajo, sólo el hospital, nada de clases en la universidad, algunos de
esos exámenes de fin de año -que tantas veces dí- para corregir en casa, …sí…
esta Manuel… tan esforzado e inteligente y a la vez desordenado como fui yo en
mis estudios… tú muy bien sabes que me reflejo en él. Aquella madrugada te
reías mientras yo planeaba como hacerle llegar un examen un poco más fácil que
los demás para que aprobara sin que el resto de sus compañeros se diera cuenta.
Ahora es temprano,
me fui a la playa antes del atardecer y, en este cuaderno que ocupo para
escribir nuestras frases, te escribo, los exámenes… a mi lado, afirmados con
una Sprite, mañana los entrego…termina la semana, en un rato más te debo ir a
buscar a casa de una amiga, prendo un cigarrillo, el séptimo de mi Belmont 10
comprados el lunes en la mañana en el quiosco de la esquina… me acuerdo de
cuanto nos costo vivir juntos, mi ineptitud para manejar mi primer sueldo que
nos hizo pasar algunos apuros allá cuando terminabas vuestro último año. Luego
la elección de nuestros muebles, que se fueron a mitad de año, que ¡¡no
soportabas más!! por que fueron comprados, los querías hacer tu.
En
este momento me acuerdo de esos días, cuando planeamos esto, capítulos abiertos
en este libro abierto que es lo nuestro. Fue sólo hace unos meses cuando
terminamos de cerrar uno de tantos, llegar a cerrar un circulo. Tú, mi amor,
hace un tiempo que lo querías, pero yo, haciendo una previsión un poco extraña
al comienzo -a la que accediste ese día nuboso- allá en el Concepción cerca del
comienzo de la primavera cuando te fui a buscar al trabajo. Un chocolate caliente
con kutchen de manzana fue acompañamiento para tan importante conversación. No
encontraba el momento para decir algo tan importante, el impulso me lo dio la
gata de Francisco, el dueño del lugar en que compartimos tantas discusiones
sobre la película del “Arte” de la semana, la que cruzando por debajo de la
meza me golpeó con su cola la rodilla izquierda, algo así como una palmada
felina callejera en la espalda, esa gata calico que tantas veces comió de mi
mano viéndome ahora en ese trance me tendía su garra.
Te tome de la mano dejándote
avanzar, luego, como es nuestra costumbre te abrasé por la espalda y los pies
acostumbrados a este ejercicio amoroso se sincronizaron en el instante.
Mientras mirábamos
el ir y venir de los camiones cargados con uva te susurre al oído una suave
frase, si se pudiera decir así, más bien fue un murmullo de niño estimulada por
algo desconocido, yo quería Matías o Valentina, quería que llegaran a esta
misma fecha del año próximo, después de invierno, de esta forma enfrentarían el
próximo un poco más grandes con 7
a 8 meses, con sus defensas más altas, sin tantas
enfermedades en su entorno. Me miraste incrédula, te tome colocando tu estomago
en mi hombro y corrí a casa…te deje en el living, y volé al estudio, al rato
volvi con el órgano, había preparado tantas veces esa canción, tu me mirabas
con ojos llorosos, y comencé a tocar la canción de Fito que nunca deje que
escucharas, “Rey Sol” para así terminar de convencerte...
Ahora amor, me
levanto, termine de escribir esto, los exámenes están corregidos y Manuel
aprobó… los guardo en el cuaderno, termino la Sprite, arrugo la cajetilla con tres cigarrillos
aun adentro y los meto en la botella… me acerco al mar y la arrojo…me río, el
sol esta siendo cortado en forma simétricamente impecable y digo que la vida es
perfecta…de mi bolsillo saco algo tuyo, algo que ni siquiera sabes que
tengo…algo que juras que esta en tu velador…tomo un respiro y las aviento al
mar…esas, las que se llevo las olas hace un rato fueron tus pastillas… tus
benditas pastillas a medio terminar, por que ahora, a partir de esta noche,
invitaremos a otra persona a compartir nuestra felicidad….
No hay comentarios:
Publicar un comentario