jueves, 6 de diciembre de 2012

El sillón del Pancho


Salíamos temprano esa noche del bar, clases de barra en un día martes, había preparado sólo dos pisco sour, caminamos hacia la casa, como la Feña había ido subimos por Yerbas Buenas para acompañarla. Apenas ascendimos treinta metros cuando en la acera nos topamos con esa oscura masa de dos cuerpos y de cuerina resquebrajada… un sillón abandonado, descartado por ajado y viejo, ahí, incólume en su dignidad y función, aguantando la noche y esperando con terror del amanecer que lo llevarían a su estación final en el camión de escombros de la municipalidad. A caballo regalado no hay que mirarle el diente, sin pensarlo dos veces decidimos llevarlo, empresa extraña subir más de medio cerro en la madrugada cargando un sillón.

Primera estación, descanso obligado un cigarro mirando el puerto de noche en nuestro nuevo sillón, que extraña fotografía presentaba este trío, sentados de noche en la cuerina negra mirando el mar. Divagaciones sobre intervenciones culturales extrañas, te imaginas bajar todos los días con el sillón hasta “la Anibal Pinto”, una mesita de centro y un tablero de ajedrez. Armar la escena, el sillón como cuerpo central, a mano derecha la mesita con el tablero armado, fumar con un café y leyendo un libro, quizás algo bizarro de Bukowski o Miller, de diez a doce de la mañana, cuando los oficinistas corren haciendo sus trámites y las gringas bajan del Cerro Alegre a recorrer el puerto.

El frío de julio no se sentía, lógico con tal ejercicio físico era imposible y un poco adrenalina en el cuerpo, una extraña mezcla de felicidad e incredulidad ante el hallazgo…. ¿Qué diría el hueón de Marino cuando nos viera llegar con el muertito?. Recuperado el aliento retomamos la escalada, hasta Beltran para acompañar a “Campanita”, ¿Oye Feña, vas muy cansada? ¿Porque no te subes al sillón?.

Entre tallas y bromas el camino se hacía llevadero, en voz alta dije – Oye Pancho, a vo’ te dicen el hueón… claro po’ en la subida cargas la parte de arriba y yo acá me como todo el peso- Puta que eres llorón pájaro si la hueva no pesa tanto- replicó de inmediato. Mientras, como siempre en mi mente se cruzaban las imágenes de todas las veces que había pasado por esa calle, me acorde del mal verano cuando tenía que subir por ahí, primero por que el muy pelotudo tenía que acompañar a la Debi a su laburo en el centro de llamados de Movistar y como me quedaba sin movilización subía al castillo a la antigua casa, a veces Panchito me abría la puerta de mala gana por despertarlo y otras me tenía que aguantar la hora y media para que volviera a circular los buses… tiempo pasado no? o cuando subíamos los tres, el Marino, Pancho y yo después de haber ido a dejar a las chicas a la parada del colectivo, conversando sobre los problemas y anécdotas de la noche de trabajo, de las malas propinas, de los curados eternos, de si Mateo o Rodrigo se habían agarrado con alguien.

Que largo es el camino hasta Beltran, esa suave curva que miente y dice que solo quedan veinte metros cuando quedan más de cincuenta. Desde este punto ya es posible cruce, cuantas veces me había bajado de la “E” ahí, doblar a mano derecha subir un poco y luego bajar media cuadra, tocar el timbre de la casa azul… “tiempo amarillo el de la felicidad, también tu foto el pared”, pero eso ya fue, o como esa noche que después de trabajar y un Stolich de cinco minutos estaban esos

miércoles, 24 de octubre de 2012

Balances

Que me falta???? un café moscovita en el Subterraneo, un Stolich con el Pancho, un pucho en la Anibal Pinto, un mate en el muelle Barón, un completo del Sibarítico y una vuelta en la O. 
Que me sobra???? Ropa sucia en la maleta, polvo en los zapatos, arsénico en la piel, sulfúrico en los pulmones y mujeres de alquiler.

sábado, 20 de octubre de 2012

Primer apostol: La chica del Audi

Cerró la puerta del edificio y enfilaron hacia la parada del bus. Miró el piso, sus zapatillas Adidas un poco gastadas y un deja vu cruzó su cerebro...Cuantas veces había visto ese tipo de zapatillas, pisando arena, asfalto, pasto, tierra, rocas, agua, cuantos kilometros habían recorrido sus pies, cuantas latitudes, paisajes que sus pies le habían regalado a sus ojos. Y se acordó de la música que acompañaba a esos pies...

Ese atardecer en Chiloé conel sol semi-cubierto por nubes y una llovizna, colores naranjas, rojos, violetas, celestes y grises, el bar del pueblito cerrado y desde adentro se escuchaba "y nos dieron las diez y las once" y los pies bailaron. Ese cumpleaños en Santiago caminando por la Alameda cantando en la madrugada Ismael Serrano frente a La Moneda. Si, cuanto habían caminado y eran fuertes, como cuando le habían ayudado a cargar a esa novia bastante bebida por siete cuadras hasta la casa mientras tarareabas "Lust for life". Cruzaron la frontera una vez también y eran capaces de cargar ambas mochilas y cantabas "Sin documentos" y luego "el país de la libertad".

Sumido profundamente en esos recuerdos, que tan cercanos parecían, sus ojos brillaban de felicidad y melancolía por esos momentos y de repente un tirón en su mano le hizo levantar la cara justo para esquivar a esa mujer, alta, de pelo rubio a media espalda. La miró asustado, ella no se había percatado de su presencia tampoco, estaba más preocupada del cierre centralizado del Audi -del año- que estaba estacionado a cuatro metros. Sus ojos se cruzaron, una mirada vivaz e inteligente, ojos color miel muy claros, una tez muy blanca y una sonrisa perfecta.

http://www.youtube.com/watch?v=BOCKYL8CNxc
(en construcción)

jueves, 20 de septiembre de 2012

Para el que lea LIBERTAD

Tengo una carpa empacada, un saco que cae en una mochila y una sociedad y amigos que no entienden? un computador que solo sirve para escribir palabras vacías, un corrector que exije la ortografía a cada segundo, un tiempo, una puntualidad, un cumplir y... si desides revelarte ante todo eso? enterran la música que escuchaste y simplemente despertarte con "has visto a mi tío Agutín" de los chincoles rodeandote y si el frio no es otra escusa más para dormir? y si el dinero... la luca, la gamba, la gabriela y el arturo no son más que un invento? y si puedes vivir de otra forma cambiando acciones por comida? una sonrisa por un abrazo? aunque suene Lennon y Hippie... que wea???? asi somos de pencas??? tomate esta ruta, comprate este pasaje y si me importa un rabano donde ir? donde llegar? que camino tomar? y si mi inteligencia no quiere construir? simplemente quiere volar, reirse sólo por reirse sin decir el por que???? muestro mis dientes, si es mejor amanecerse caminando por la ruta o viendo la luna en un lago que atendiendo mesas, programando o haciendo tragos y si una casa en una mochila es más rentable que una casa en cerro alegre? si un atardecer vale más caminando que en un "coleto" apurado a una pega de mierda...  o viceversa a una casa de mierda? y si caminas solo por caminar y si miras solo por conocer y si el hambre deja de atarte tanto a esta wea de mundo y si la droga es una necesidad intrinseca para funcionar aca donde estas tu? mañana tienes que trabajar temprano y es tarde no deberias estar durmiendo???? tomate una energizante plantate una raya toma leche y una pastilla para pasar el test culiao de drogas y no perder la pega, la AFP, Fonasa, la isapre, la caja de compensación y la reputa que los parió, comprate el cuento que te quieras comprar, comprate el cuento que ellos te venden y subete al barco que se van todos a la mierda Stultifera Navis dicen todos, quedate aca en puerto donde estan los cuerdos que se van en el submarino del capitan Nemo mandando a todos a la cresta.... se que no tienes los cojones ni tu ni él, pero yo pasado mañana los tendré quizás estaré o alguien quizas me busque, pero es tarde ya estoy corriendo más alla y no solo fisicamente sino mentalmente años luz separaran mi libertad a tu cagona quietud de casa, auto y deudas..... me la chupa, jugaré ajedrez con guijarros en la playa que no te importa conocer, tomaré agua más pura que la que tu compras en el supermercado, comeré por hambre y no por vicio del paladar y si alguna vez se dañan mis manos serán trepando un árbol para ver un atadecer que no piensas que existe, quédate en tu burbuja yo estaré en la mía, quizás la tuya será más comoda, tendrás un compu para leer, una tele a la que mirar, una cama en la que dormir, una mujer a la que amar, pero yo no tendré las llaves que protejen tus posesiones, no las necesitaré, no tendre las drogas que ahora necesito y que tu necesitas para pasar un día aca, estaré libre y me perderé y quizás en esta pérdida me gane.
http://www.youtube.com/watch?v=ZctOWDhy9fo

viernes, 17 de agosto de 2012

En el camarote del Nautilus

Y había empezado el viaje hace tres meses y un día, condenado -como a condena suena- al vaivén del mar que es tu mente inconstante, navegando oculto, sumergido, capeando todos los temporales, desde el trópico hasta el Polo Sur, surcando esas hélidas aguas en que se había convertido nuestra relación en el día a día de los fin de semanas de laburo o en de cafés en semana. Así con proa enfilada al sur, hacía aguas antárticas que solo visitan las ballenas azules en migración, otra vez un Stolich como timón, esta vez tu manejabas, mi alcoholemia hacía imposible que yo esquivara los témpanos, y tu a la altura, tomaste la dirección y condujiste al centro de la Antártida.

Ahogados por el alcohol y la falta de aire, el frio de la noche nos obligó a emerger y otra vez en el Camarote del Nautilus nos abrazamos, acompañamos nuestras soledades y en el centro geógrafico de esa masa de hielo y ventiscas clavamos la bandera con letras doradas "Mobilis in Mobili", para volver al calor del camarote.

Al otro día llenar los tanques de  lastre para sumergirnos esperando que otro tiempo con sonsonete a condena nos vuelva a unir.


domingo, 29 de julio de 2012

La foto de la noche en que fui feliz

Hoy apareció una imagen que no tenía en el inventario de recuerdos, yo con un vaso en la mano y mi viejo bailando. Cientos de kilómetros y segundos nos separan de ese instante, de "I Wanna Rock N Roll All Night" de KISS sonando en los parlantes del auto, mientras nosotros cobijados en el asiento trasero con las manos tomadas, los dedos entrecruzados por debajo de la ropa para ocultar la imagen de nuestra felicidad después de no vernos en tanto tiempo.

Ahí estaba yo, en esa imagen scaneada, con mi polerón Maui verde agua, pelo semi largo y liso en esa noche de invierno en Baires, mi viejo bailando feliz, ¿ya lo había dicho no?, pero que va! si éramos felices jugando basket en el dormitorio, Primero me abrazaste con la excusa de quitarme la pelota y, para romper ese silencio incómodo dijiste con tus ojos a la altura de mis labios, "no seas tan serio, con una sonrisa te ves mejor", ¿te acuerdas?, yo me acuerdo como si fuera hoy, Del instante en que el diafragma captó el momento de es foto no, del vaso vaso en la mano, mi viejo bailando, la fiesta de cumpleaños y nosotros en la "pieza del pellejo". Agradecíamos estar ahí, después de tanto tiempo sin vernos y de esa despedida en el andén, ves que es poético todo lo que paso, yo tan serio tan alto, tan pálido y delgado y tu morena y frágil, tan graciosa y pequeña ¡y que venga Ismael a cantarnos!.

Te sentí en esa casa antes de tocar con el pie el umbral de la puerta; tu sabías que yo iría y que nos veríamos,  y ahí estoy yo, con un vaso en la mano en el segundo plano caminando hacia el cuarto y mirando la puerta con ansias de volver a tus brazos y  labio. Saber que estas ahí y que yo también estoy, que la vida nos dio una segunda oportunidad y la escena del andén, tu sentada sobre las maletas esperando una declaración que nunca llegó. No, esa noche era la noche que esperamos por más de siete años.

Cambio de casa, había que dormir, yo recostado en el colchón del comedor; tu, en la pieza de mi tía, de tu abuela y saliste en pijama blanco, que antes de entrar al baño te diste media vuelta y tu mirada converso conmigo...
"viste tontito que nadie se dió cuenta que estamos juntos y que quiero que estés conmigo, que la vida pase rápido, seguíme al cuarto de baño, conversemos, planeamos una huida loca, mañana sale el bondi a cualquier parte, ¿me seguís Boris?"

...y yo ahí, embelesado, incrédulo aun de todo lo que estaba pasando no atiné a reaccionar, sólo cuando giraste y cerraste la puerta, comprendí que estaba feliz, que esa noche seria nuestro secreto, nos besamos y abrazamos... tu sabías que yo iría, yo sabía que tu estarías, sabíamos que esa noche era la noches esperada, ahí estaba tu mirada perdida, tus labios carnosos, tu porte que gentil que tanto he buscado. Ahora, ahí sigue esa foto en el muro de Facebook y no apareces en ella, pero si miras bien y te fijas en  mi, verás que en mis ojos te llevo, en la mirada estas vos mi bostera.

Ahora me acuesto, fue un día extraño, perdí cinco a cero en mi corazón, pero que importa, sé que el universo dejará de expandirse y se contraerá, partículas y energía volverán a reordenarse para que esa noche otra vez se repita, casi idéntica, pero esta vez te seguiré al baño, te besare y esperaremos juntos el amanecer con las mochilas listas para huir. Estoy más viejo y conozco lugares donde el mal ni  los recuerdos podrán alcanzarnos, donde las puertas las abren cirujanos plásticos que borran cicatrices y de cover polvos de amnesia, tengo llaves de la casa,  hacemos dedo y en la ciudad de turno que nos albergue arreglo un par de computadores para los Marlboros rojos y una pizza y nos vamos a esperar que abran un bar para escuchar Páez, mientras afuera el viento silva para que le abramos la puerta a nuestra nómade felicidad

lunes, 2 de julio de 2012

Desierto

Y nos volveremos a encontrar, no hoy, no mañana, será en otro tiempo, cuando las órbitas elípticas de esas estrellas las eclipsen nuevamente. Estaremos sentados a la orilla de un salar y la luna romperá la oscuridad de la noche, yo de chamán, tu de campesina, mente abierta, sin refugios para los miedos reptantes, en esa noche el viento soplará palabras nuevas y el fuego renovará nuestro mundo

lunes, 11 de junio de 2012

Juicio sumario matinal

Abrió la puerta, era temprano y el sol somnoliento no calentaba lo suficiente como para evaporar el agua que había en la calle, respiró hondo y ese olor a sal entró de golpe en sus fosas nasales,ese olor a mar era lo único capaz de despertarlo, ni las noticias matinales lograban espantar esa modorra, el café de grano colombiano, uno de los pocos gustos que se daba ya no le hacía ni cosquillas a sus cansadas neuronas, el agua fría de la ducha tampoco, su vida había caído en esa melasa pegajosa de la rutina que tanto odiaba.
Frío de mierda, y ese sol que estaba ahí solo para molestar sus ojos, esa mano entrelazada a la suya se había vuelto fría lejana e incomprensible, un cepo, un "Sambenito" que paseaba por la ciudad con la leyenda "yo no soy lo que quise ser, mirenme, soy culpable de mi encarcelamiento".
Rutina, aburre, ata y crea costumbres que estrujan la vida del corazón. Cumplía su misión, esa careta, esa función de teatro para seguir en ese mundo feliz, para su vieja, para sus suegros, hace tiempo que no quería estar ahí, pero el departamento a 12 años tan sin estilo como un "Absolut con Red Bull" el auto 1.6, 16 kilometros por litro con tantas pannes como la relación que llevaba.

Donde estaba su acto reflejo de rebeldía tan valorado por sus pares que hace algunos años atrás lo había casi hecho un semi-dios de la libertad. Ese amor a la libertad que a tantas damicelas había seducido, esa rebeldía que había servido para calentar la frias sábanas con compañía aunque sólo fuera por un par de noches y, ahora ese espacio era ocupado por la piel más fría que había conocido.

Como tanto brillo apagado, como tanto oro deslustrado, él, cual trozo de bronce frente a la brisa marina se había opacado y esa puta falta de cojones para mandar todo a la mierda... hipoteca, las pelotas con la cuenta corriente y que se la chupen los cheques sin tapar a 30, 60 y 90 a la mierda todo...!!!!, pero.... y ella presentía todo esto? quizás... quizás aun era capaz de leer su mente y sentir su corazón.

Se acordó del primer día que se vieron,en ese bar donde llegó a terminar la noche cambiando por primera vez su vodka-tónica por un whisky doce años. Ese inocente acto de cambiar su bebida sirvió para entablar una conversación y que dos noches más tarde se desnudaran en ese motel parejero de diez lucas y ese día de lluvía buscando esa no separación forzosa del final de la noche para conservar las apariencias. Tan lejana parecía esa noche.

¿Qué pasó en el camino? ¿cuando cambió el guión ? Ni él lo sabía, sólo había corrido tras este tren creyendo que visitaría parajes desconocidos de la vida todos los días, en cada momento, pero no, el tren había entrado en vía muerta, sólo dos salidas posibles calculó, se detenían o seguían hasta estrellarse.

lunes, 4 de junio de 2012

La cuadra de mi vida


Él se levantó apurado como siempre, la noche anterior con un sueño mal dormido no habían reparado su mente cansada... para nada, la maldita parálisis de sueño lo tenía cansado, ese momento en el que el diablo se sienta en tu pecho y no puedes reaccionar, descansar resulta imposible. Necesitaba un psicólogo o un psiquiatra o un maldito tratamiento para dejar el polvito que ayudaba a funcionar.
Somnoliento entró al baño, como un autómata abrió la llave y dejó caer el agua sobre su pelo, lavó sus dientes, se vistió y se encontró al comedor.
Ahí estaba ella, pintada y fumando el primer cigarro del día, para darle la bienvenida al sol con un café tibio y un paquete de galletas de avena en el bolsillo, lista para salir.
- Hola
- Hola
- Te ves cansado.
- Si, no dormí bien, creo que anoche grite tu nombre muchas veces para que me ayudaras, pero no me salía la voz.
- Mmmmm, ¿volvió la paralisis de sueño?. No te escuche.
- Si hace rato que volvió. ¿te acuerdas que antes te dabas cuenta y me despertabas?
- Ahhh no te pongas sentimental tan temprano, sabes que también estoy agotada...
- Bueno, sólo lo decía... igual es incómodo...lo siento si te importune.
- No, para nada, pero se me hace tarde ¿me vas a de dejar al bus?. Cuando vuelva te hago cariño para que te relajes y puedas dormir bien.

El sabía que esa última frase concluía el dialogo matutino, era un consuelo, un placebo, esas promesas de caricias no pasarían de promesas, se sintió sólo como nunca nates, SÓLO.

Bajaron los cuatro juegos de escaleras que los separaban de la calle, se tomaron de las manos como todos los días que no eran jueves, el camino lo conocía de memoria, ese perro en la puerta y sus botas blancas, los 158 pasos que tenía que andar hasta el micro bus y luego un beso, un adiós y nos “vemos en la noche”.

Deja-vu de esa película de domingo a media tarde... como sellamaba?... "El día de la marmota", claro.... esa situación que se repetía y se repetía, con pequeños cambios, pero siempre con el mismo final... a la noche, al volver cansada, se duchaba o daba un baño de tina, secaba el pelo, dos cigarros y se dormía en su pecho.

Una extraña brisa, una aura, una bruma matutina l ehicieron sentir por un breve instante que aquel día sería distinto, él no lo sospechaba,  ese trayecto tan andado cambiaría su vida, esa cuadra, esos 158 pasos que debía caminar serían todo para los 82 años que viviría, los 53 años que le quedaban por delante. 
Bajó, abrió la puerta y caminó.... caminaron.