lunes, 11 de junio de 2012

Juicio sumario matinal

Abrió la puerta, era temprano y el sol somnoliento no calentaba lo suficiente como para evaporar el agua que había en la calle, respiró hondo y ese olor a sal entró de golpe en sus fosas nasales,ese olor a mar era lo único capaz de despertarlo, ni las noticias matinales lograban espantar esa modorra, el café de grano colombiano, uno de los pocos gustos que se daba ya no le hacía ni cosquillas a sus cansadas neuronas, el agua fría de la ducha tampoco, su vida había caído en esa melasa pegajosa de la rutina que tanto odiaba.
Frío de mierda, y ese sol que estaba ahí solo para molestar sus ojos, esa mano entrelazada a la suya se había vuelto fría lejana e incomprensible, un cepo, un "Sambenito" que paseaba por la ciudad con la leyenda "yo no soy lo que quise ser, mirenme, soy culpable de mi encarcelamiento".
Rutina, aburre, ata y crea costumbres que estrujan la vida del corazón. Cumplía su misión, esa careta, esa función de teatro para seguir en ese mundo feliz, para su vieja, para sus suegros, hace tiempo que no quería estar ahí, pero el departamento a 12 años tan sin estilo como un "Absolut con Red Bull" el auto 1.6, 16 kilometros por litro con tantas pannes como la relación que llevaba.

Donde estaba su acto reflejo de rebeldía tan valorado por sus pares que hace algunos años atrás lo había casi hecho un semi-dios de la libertad. Ese amor a la libertad que a tantas damicelas había seducido, esa rebeldía que había servido para calentar la frias sábanas con compañía aunque sólo fuera por un par de noches y, ahora ese espacio era ocupado por la piel más fría que había conocido.

Como tanto brillo apagado, como tanto oro deslustrado, él, cual trozo de bronce frente a la brisa marina se había opacado y esa puta falta de cojones para mandar todo a la mierda... hipoteca, las pelotas con la cuenta corriente y que se la chupen los cheques sin tapar a 30, 60 y 90 a la mierda todo...!!!!, pero.... y ella presentía todo esto? quizás... quizás aun era capaz de leer su mente y sentir su corazón.

Se acordó del primer día que se vieron,en ese bar donde llegó a terminar la noche cambiando por primera vez su vodka-tónica por un whisky doce años. Ese inocente acto de cambiar su bebida sirvió para entablar una conversación y que dos noches más tarde se desnudaran en ese motel parejero de diez lucas y ese día de lluvía buscando esa no separación forzosa del final de la noche para conservar las apariencias. Tan lejana parecía esa noche.

¿Qué pasó en el camino? ¿cuando cambió el guión ? Ni él lo sabía, sólo había corrido tras este tren creyendo que visitaría parajes desconocidos de la vida todos los días, en cada momento, pero no, el tren había entrado en vía muerta, sólo dos salidas posibles calculó, se detenían o seguían hasta estrellarse.

lunes, 4 de junio de 2012

La cuadra de mi vida


Él se levantó apurado como siempre, la noche anterior con un sueño mal dormido no habían reparado su mente cansada... para nada, la maldita parálisis de sueño lo tenía cansado, ese momento en el que el diablo se sienta en tu pecho y no puedes reaccionar, descansar resulta imposible. Necesitaba un psicólogo o un psiquiatra o un maldito tratamiento para dejar el polvito que ayudaba a funcionar.
Somnoliento entró al baño, como un autómata abrió la llave y dejó caer el agua sobre su pelo, lavó sus dientes, se vistió y se encontró al comedor.
Ahí estaba ella, pintada y fumando el primer cigarro del día, para darle la bienvenida al sol con un café tibio y un paquete de galletas de avena en el bolsillo, lista para salir.
- Hola
- Hola
- Te ves cansado.
- Si, no dormí bien, creo que anoche grite tu nombre muchas veces para que me ayudaras, pero no me salía la voz.
- Mmmmm, ¿volvió la paralisis de sueño?. No te escuche.
- Si hace rato que volvió. ¿te acuerdas que antes te dabas cuenta y me despertabas?
- Ahhh no te pongas sentimental tan temprano, sabes que también estoy agotada...
- Bueno, sólo lo decía... igual es incómodo...lo siento si te importune.
- No, para nada, pero se me hace tarde ¿me vas a de dejar al bus?. Cuando vuelva te hago cariño para que te relajes y puedas dormir bien.

El sabía que esa última frase concluía el dialogo matutino, era un consuelo, un placebo, esas promesas de caricias no pasarían de promesas, se sintió sólo como nunca nates, SÓLO.

Bajaron los cuatro juegos de escaleras que los separaban de la calle, se tomaron de las manos como todos los días que no eran jueves, el camino lo conocía de memoria, ese perro en la puerta y sus botas blancas, los 158 pasos que tenía que andar hasta el micro bus y luego un beso, un adiós y nos “vemos en la noche”.

Deja-vu de esa película de domingo a media tarde... como sellamaba?... "El día de la marmota", claro.... esa situación que se repetía y se repetía, con pequeños cambios, pero siempre con el mismo final... a la noche, al volver cansada, se duchaba o daba un baño de tina, secaba el pelo, dos cigarros y se dormía en su pecho.

Una extraña brisa, una aura, una bruma matutina l ehicieron sentir por un breve instante que aquel día sería distinto, él no lo sospechaba,  ese trayecto tan andado cambiaría su vida, esa cuadra, esos 158 pasos que debía caminar serían todo para los 82 años que viviría, los 53 años que le quedaban por delante. 
Bajó, abrió la puerta y caminó.... caminaron.