domingo, 29 de julio de 2012

La foto de la noche en que fui feliz

Hoy apareció una imagen que no tenía en el inventario de recuerdos, yo con un vaso en la mano y mi viejo bailando. Cientos de kilómetros y segundos nos separan de ese instante, de "I Wanna Rock N Roll All Night" de KISS sonando en los parlantes del auto, mientras nosotros cobijados en el asiento trasero con las manos tomadas, los dedos entrecruzados por debajo de la ropa para ocultar la imagen de nuestra felicidad después de no vernos en tanto tiempo.

Ahí estaba yo, en esa imagen scaneada, con mi polerón Maui verde agua, pelo semi largo y liso en esa noche de invierno en Baires, mi viejo bailando feliz, ¿ya lo había dicho no?, pero que va! si éramos felices jugando basket en el dormitorio, Primero me abrazaste con la excusa de quitarme la pelota y, para romper ese silencio incómodo dijiste con tus ojos a la altura de mis labios, "no seas tan serio, con una sonrisa te ves mejor", ¿te acuerdas?, yo me acuerdo como si fuera hoy, Del instante en que el diafragma captó el momento de es foto no, del vaso vaso en la mano, mi viejo bailando, la fiesta de cumpleaños y nosotros en la "pieza del pellejo". Agradecíamos estar ahí, después de tanto tiempo sin vernos y de esa despedida en el andén, ves que es poético todo lo que paso, yo tan serio tan alto, tan pálido y delgado y tu morena y frágil, tan graciosa y pequeña ¡y que venga Ismael a cantarnos!.

Te sentí en esa casa antes de tocar con el pie el umbral de la puerta; tu sabías que yo iría y que nos veríamos,  y ahí estoy yo, con un vaso en la mano en el segundo plano caminando hacia el cuarto y mirando la puerta con ansias de volver a tus brazos y  labio. Saber que estas ahí y que yo también estoy, que la vida nos dio una segunda oportunidad y la escena del andén, tu sentada sobre las maletas esperando una declaración que nunca llegó. No, esa noche era la noche que esperamos por más de siete años.

Cambio de casa, había que dormir, yo recostado en el colchón del comedor; tu, en la pieza de mi tía, de tu abuela y saliste en pijama blanco, que antes de entrar al baño te diste media vuelta y tu mirada converso conmigo...
"viste tontito que nadie se dió cuenta que estamos juntos y que quiero que estés conmigo, que la vida pase rápido, seguíme al cuarto de baño, conversemos, planeamos una huida loca, mañana sale el bondi a cualquier parte, ¿me seguís Boris?"

...y yo ahí, embelesado, incrédulo aun de todo lo que estaba pasando no atiné a reaccionar, sólo cuando giraste y cerraste la puerta, comprendí que estaba feliz, que esa noche seria nuestro secreto, nos besamos y abrazamos... tu sabías que yo iría, yo sabía que tu estarías, sabíamos que esa noche era la noches esperada, ahí estaba tu mirada perdida, tus labios carnosos, tu porte que gentil que tanto he buscado. Ahora, ahí sigue esa foto en el muro de Facebook y no apareces en ella, pero si miras bien y te fijas en  mi, verás que en mis ojos te llevo, en la mirada estas vos mi bostera.

Ahora me acuesto, fue un día extraño, perdí cinco a cero en mi corazón, pero que importa, sé que el universo dejará de expandirse y se contraerá, partículas y energía volverán a reordenarse para que esa noche otra vez se repita, casi idéntica, pero esta vez te seguiré al baño, te besare y esperaremos juntos el amanecer con las mochilas listas para huir. Estoy más viejo y conozco lugares donde el mal ni  los recuerdos podrán alcanzarnos, donde las puertas las abren cirujanos plásticos que borran cicatrices y de cover polvos de amnesia, tengo llaves de la casa,  hacemos dedo y en la ciudad de turno que nos albergue arreglo un par de computadores para los Marlboros rojos y una pizza y nos vamos a esperar que abran un bar para escuchar Páez, mientras afuera el viento silva para que le abramos la puerta a nuestra nómade felicidad

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